Fin del “France” y de la “dama azul”
Tras meses de incertidumbre el "Norway", ex "France", uno de los trasatlánticos más elegantes jamás diseñados, ha sido retirado definitivamente de los mares que durante más de cuarenta años surcó. Anclado en los astilleros alemanes de Bremerhaven desde julio de 2003 hasta el 25 de mayo del 2005, el que fuera durante décadas el buque de mayor eslora del mundo, fue vendido por la Norwegian Cruise Line.
Para muchos, por no decir para casi todos los amantes de los viejos trasatlánticos, el "France" murió hace casi treinta años en el llamado Cayo del Olvido en el sur de su Francia natal. Pero también es cierto, que el viejo gigante sobrevivió al que parecía ser su fin y navegó –aunque travestido- nuevamente los mares. Sus recorridos fueron, a partir de entonces, mucho más apacibles y con menor encanto. Ahora, a los 45 años de su construcción, muere irremisiblemente. Hay quien opina que se trata de un final honroso pero, ni un desguace prematuro, ni la conversión en hotel de un gran trasatlántico -llámese “France” o “Queen Mary”- podrán serlo nunca.
Los
fondos marinos siempre fueron los destinos naturales de estos gigantes.
El fuego se cebó en el “Normandie”, "Lakonia",
"Achille Lauro" y en el “Queen Elizabeth”. En cambio
el “United States”, parece haberse salvado definitivamente:
arrinconado desde hace décadas en un muelle de Pensilvana, hay quien
parece dispuesto a hacerle surcar nuevamente los mares. Su traslado a los
astilleros de Bremerhaven parece próximo. ¿Y qué decir
del viejo “Queen Mary”? Tras permanecer varias décadas
anclado en Long Beach como hotel flotante, la Cunard vuelve a interesarse
por él, después de que los actuales inversores se declararán
en quiebra hace pocos meses.
![]() El France emerge de la niebla y se aproxima al pier 88 en Nueva York. Año 1966. (Archivo Carsten Wastack) |
El
“France” vs. “Norway” debía de haber realizado
su última travesía durante el verano del 2004. Para entonces
se creían finalizadas las reparaciones por los daños causados
en la explosión de Miami, en mayo de 2003. Primero visitaría
Atenas con motivo de las Olimpiadas para, a continuación, dirigirse
a su último puerto: Ámsterdam. Allí, habría
de convertirse en hotel flotante. Pero el destino quiso por un instante
que el gigante retornase a su querida Francia. El multimillonario galo Isaac
Dahan, propuso la construcción de un dique específico
en el muelle de Honfleur (Calvados) con vistas al atraque del "France"
y convertirlo en museo marítimo. Quizá ésta solución
hubiese calmado definitivamente al Comité «Le France sous pavillon
français» y varias asociaciones de amigos del “France”
que llevan años presionando al gobierno galo para lograr su regreso
definitivo. Pero el proyecto fracasó debido a sus elevados costes.
Antes de partir de Bremerhaven, el Gobierno francés, aparentemente
sensible a las presiones ciudadanas y mediáticas, envió a
su Secretaria de Estado para Asuntos Marítimos a fin de negociar
una salida honrosa para el viejo buque y evitar así el que parecía
ser su destino cantado: el desguace.
A primeros de abril de 2005, la NCL anunciaba que
el nuevo propietario, la Star Cruises se proponía conducir el barco
hasta Singapur para convertirlo en hotel flotante en Port Klang (Malaysia).
Pero para el Gobierno alemán la realidad era bien distinta. Según
Los Verdes, la propuesta de llevar el barco a Malasia, escondía una
trampa. De lo que se trataba -afirmaban- era de sacarlo de Bremerhaven para
conducirlo posteriormente a Alang y proceder allí a su ulterior desguace.
Denunciaban los alemanes las precarias condiciones de trabajo de los hindúes
y la peligrosidad de las tareas de desmantelamiento del France, habida cuenta
de la elevada cantidad de amianto utilizada en su construcción. Al
final, hubo que darle la razón a Berlín. En principio, las
posibilidades de que el Norway acabase sus días como Hotel flotante,
fueron muchas, pero con el paso del tiempo se fueron extinguiendo. Durante
meses permaneció fondeado en alta mar mientras tres turnos de vigilantes
velaban por su seguridad. Cual buque fantasma, el Norway se fué deteriorando
por días y trasladado de un lugar a otro, hasta que llegó
el fatal desenlace. Ahora sí parece llegado el momento de poder afirmar
que ya no regresará a su Francia natal. Ni tampoco a puerto alguno
que no sea el de las playas de Alang, el cementerio de barcos más famoso.
En
definitiva, sea como fuere, el "France" muere. Previsiblemente
a partir del 13 de mayo, fecha tope establecída por la Corte Suprema
de Delhi para resolver definitivamente el contencioso.
Para quienes te conocimos, recorrimos tus cubiertas y pasillos, vaya un
último recuerdo. Jamás te olvidaremos.
Fernando
G. Dörner
(abril 2005-abril 2007)
Foto del mes |
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Foto
del mes, sección creada durante el emblemático mes de
agosto pasado, repasará periódicamente aquellas fotos
consideradas mas bellas y representativas del France/Norway. Gracias
por vuestra colaboración. |
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