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| El adiós a Europa |
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| En
septiembre del 2001, la NCL organizó un itinerario especial para
el Norway. Con salida desde Miami y escala en Nueva York, el viejo “France”
iba a volver a Europa en un crucero denominado genéricamente “Les
derniers Croisiérs de l’ancien France”. El Norway vio
las Torres Gemelas de Nueva York por última vez el día 5
de septiembre. Pocos días después, en las cercanías
de Islandia, le era comunicada al capitán Sovsdnes la noticia de
su desplome. Tocó los puertos de Nueva Escocia, Southampton y Le
Havre. En éste último embarcó pasaje con destino
a Burdeos, Lisboa, Gibraltar, Barcelona y Marsella. Ya en Marsella, realizó
otro mini-crucero con destino a La Valetta, Nápoles, La Spezia
y Ajaccio. |
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El
día de la partida de Nueva York. 5 de septiembre de 2001. Las Torres
Gemelas aún permanecen en pie. Foto: Charles Zuckerman |
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A Barcelona llegó a las 7 de la mañana del sábado, 29 de septiembre. Había partido el dia anterior de Gibraltar y el capitán había llevado el buque a un ritmo que le permitió divisar la ciudad condal a las 4 de la madrugada. Tuvo que esperar, no obstante. Las fuertes lluvias del día anterior otorgaron un tono gris y triste a la mañana. A las 8 de la mañana, la mayoría de los pasajeros optaban por abandonar el buque y visitar la ciudad. Mientras, en el muelle adosado, cientos de curiosos y aficionados disparaban sus flashes. La anterior visita del "Norway" -el 28 de mayo de 1999- se había visto empañada al declararse un incendio precisamente durante la maniobra de atraque.
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Barcelona,
siete treinta de la mañana del 29 de septiembre de 2001. El pasaje
va despertando lentamente. (Foto: Fernando G. Dörner) |
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Aunque
anunciada su partida para las 17 horas, los casi dos mil pasajeros que
bajaron a bordo para visitar la ciudad, provocaron un retraso de casi
una hora y media. En una tarde nublosa alternando con un precioso sol
otoñal, el Norway comenzó los toques de sirena poco después
de las 18 horas. La salida fué lenta y dificultosa. Su inmensa
eslora siempre procuró quebraderos de cabeza a sus capitanes.
Por fín, a las 18,30 horas de aquel 29 de septiembre de 2001, el Norway abandonaba el puerto de Barcelona para no regresar jamás. En Montjuich, un matrimonio de ciudadanos catalanes lloraba de emoción al ver alejarse su grandiosa silueta. Ellos habían viajado años atrás en el bello buque... |
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