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El trasatlántico France abandonando el puerto de Le Havre en 1972. |
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Pero a partir de 1970, el France entró en barrena. Aparecieron los primeros déficit y la crisis energética de 1973 no hizo sino empeorar la situación. Durante 1972 y 1973, abandonó parcialmente la línea regular del Atlántico Norte para especializarse en Cruceros de Vuelta al Mundo, Caribe y el Mediterráneo. Ello supuso un notable fracaso y al año siguiente el “France” arrojaba un déficit anual de 100 millones de francos. Francia, por aquel entonces, estaba volcada en el proyecto Concorde y la proliferación de líneas aéreas enlazando viejo y nuevo continente sólo consiguió mermar el transporte regular marítimo. Nubes negras se cernían sobre el ya mítico barco. Y llegamos al negro verano de 1974. El 8 de julio, la Naviera CGT hacía pública su intención de paralizar el “France” el 25 de octubre. A finales de agosto, el barco se disponía a emprender la travesía número 202 entre Nueva York y El Havre con un total de 1300 viajeros a bordo. El 12 de septiembre, a las puertas de destino, 50 tripulantes irrumpieron en el puente exigiendo al capitán echar el ancla en el canal de Le Havre. Éste perdió el control del trasatlántico y 989 tripulantes se hicieron con él, fondeando en alta mar. Los pasajeros fueron trasladados a tierra a bordo de la “Viking III”, mientras el capitán y los oficiales se atrincheraban en sus camarotes.
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